jueves 21 de mayo de 2009

¿Entonces estás triste? Imagínate yo.


Les comparto la historia de lo que me sucedio hace algunos meses...


-¿Y estas triste?- te pregunté
-Si…- tus ojos y la expresión de tu rostro lo demostraban
-Entonces no te vayas…- dije inocentemente.


Hoy confirmé lo que ya sospechaba desde ayer: te vas. Te vas. Me duele escribirlo,
me duele pensarlo, me duele saberlo… me duele y mucho. Me duele no haber
tenido más valor, me duele no haberte encontrado en un mejor momento, me duele
saberte ahora más inalcanzable que nunca… Si las cosas suceden por algo espero
que esto sea por algo realmente bueno que compense este sentimiento tan fuerte y
triste que no puedo explicar… si es verdad que el karma existe este será el principio
del final.


A pesar de haber estado enamorada de ti desde siempre, sabia que no tenía
oportunidad, que tú jamás me verías como yo a ti, pero a pesar de eso tenía una
esperanza muy dentro de mi, cada mañana rogaba porque ese fuera el día que
tanto deseaba, en que aparecieras y todo fuera como lo he imaginado tantas veces
en mi mente. Jamás me cansé de esperar, jamás me cansé de desear, jamás de
cansé de soñar, de soñarte, de soñarnos. Siempre me bastó con verte, con saber
que estabas ahí, aunque no fuera para mi… me conformaba con una mirada, un
saludo, una sonrisa… no te podía pedir más y con eso era feliz…


Ahora todo eso está por acabar… quisiera poder arrancar de mi todo lo que me
duele para dejar de pensar en ti. Desearía poder olvidarte tan pronto como te digo
adiós. Desearía despertar mañana y que todo sea un mal sueño. Desearía que esto
no fuera verdad.


¿Entonces estás triste? Imagínate yo.
Te voy a extrañar mucho. Pero voy a lograr olvidarte…
“No llores porque terminó, sonríe porque sucedió”